Prueba: BMW 528i Edición M

 

Una vez más, el sedán ejecutivo de la casa bávara vuelve a pasar por nuestras manos. ¿La excusa? Un sutil rediseño y la presencia del motor turbo de dos litros y 245 hp unido a la caja Steptronic de ocho cambios.

Texto y fotos: Santiago Álvarez (@santi_al91).

Tradición renovada

Nuestra calificación de este vehículo

4.5

Ficha Técnica

BMW Serie 5

Características como el turbocargador, las bajas cilindradas y los bloques modulares ya son moneda corriente en varios fabricantes. En el caso de BMW, esto significó romper algunas reglas “no escritas” de la casa, aunque los hechos han demostrado que los motores sobrealimentadas son dignos sustitutos de las antiguas unidadess atmosféricas.

Precisamente, el equilibrio y suavidad que en el pasado representaron los bloques de seis cilindros en línea con cilindrada de 2,5 litros a 3,0 litros, ahora están latentes en el eficiente impulsor turbocargado de dos litros, común en varios modelos de la marca y que se ofrece en varios niveles de potencia.

Dado que no es la primera vez que evaluamos la vigente generación (F10) de esta berlina, nos centraremos en los sutiles cambios incorporados tras un facelift efectuado a finales de 2013 y en algunas impresiones de manejo de este 528i Edición M. Por lo demás, todavía son válidas las sensaciones que nos dejaron los 523i y 520i que condujimos hace algunos años.

En su justa medida

Respecto al modelo que se presentó en 2010, esta actualización trae algunas diferencias mínimas, como el aspecto de los parachoques y los faros antiniebla, así como el marco de la parrilla. Atrás cambió la forma de iluminación de los faros (las franjas son más angostas), mientras que los intermitentes laterales se integraron en las carcasas de los retrovisores. La unidad que condujimos incorpora el paquete deportivo M, con lo cual gana un aspecto más llamativo e imponente.

En el interior encontramos algunas particularidades, como el ajuste longitudinal de los asientos delanteros integrado al comando eléctrico que ya graduaba la altura de la silla, aunque todavía carecen de regulación lumbar. Por su parte, el timón deportivo incorpora ajuste eléctrico y varía su posición al momento de acceder o salir del auto, a diferencia de otros modelos donde la banca se desplaza para facilitar los movimientos. También se destaca el cuadro de instrumentos con funciones ampliadas, como la tecnología "Black Panel" y el display inferior de información de 9,2 pulgadas.

Dada la configuración de esta variante del Serie 5, fue inevitable no hacer comparaciones con el Jaguar XF que hace un tiempo condujimos en Tocancipá, frente al cual encontramos un habitáculo más cómodo y suntuoso, aunque visualmente sea más sobrio y sencillo que el del modelo británico. Detalles como unos asientos y apoyabrazos más mullidos, así como mayor espacio para las piernas en la parte posterior, hacen del sedán teutón una berlina más "tradicional" que el exponente inglés.

Si bien la interfaz i-Drive ha ido simplificando su uso con el paso del tiempo y resulta ser más completa que la de muchos competidores, todavía puede parecer algo compleja para quienes no están tan habituados a estos sistemas multimedia. En ese sentido, el InControl del XF con su pantalla táctil nos pareció más sencillo de gestionar.

Algo que nos pareció curioso de este 528i Edición M es que su cabina no incorporaba ningún elemento distintivo o detalles que hicieran alusión al paquete deportivo M. Tan solo los umbrales de las puertas con las molduras cromadas ///M marcan una diferencia notoria frente a los habitáculos de los otros Serie 5 que hemos conducido.

Equilibrado

No nos cansaremos de alabar el funcionamiento del conjunto mecánico presente bajo el capó de este 528i, idéntico al de los 328i y 428i que han pasado por nuestras manos. Se trata del motor N20B20 de dos litros, asociado a la caja automática Steptronic de ocho cambios, que produce 245 hp entre 5.000 y 6.500 rpm y 35,6 kg/m de 1.250 rpm a 4.800 rpm. Aun así quedaba por ver si el fabuloso desempeño que vimos en otros BMW se iba a replicar en este sedán de mayor envergadura, o por el contrario las consecuencias de una masa y volumen superiores iban a ser evidentes. Sin embargo, visto el antecedente del 520i, esperábamos resultados satisfactorios.

Con todo y su tamaño superior, la conducción de este 528i es ágil y el conjunto mecánico facilita cualquier adelantamiento en carretera o incorporación a un carril. Tomando como referencia al 428i Coupé Sport que condujimos, existe una diferencia de 75 kilos (según datos oficiales) respecto a este 528i, la cual evidenciamos en un despegue algo más pausado (nimiedad que puede no ser evidente para muchos), aunque sigue intacta esa respuesta notoria y lineal desde muy bajas revoluciones. Todavía nos sorprende esa facilidad pasmosa para circular a un ritmo elevado y la posibilidad de mantenernos al paso de modelos de corte deportivo y prestaciones similares.

Algo característico de este 528i Edición M es la presencia de levas de cambio en el timón y la versión “deportiva” de la caja Steptronic, que tiene unas relaciones más cerradas y una programación enfocada a mantener siempre el motor en un régimen de giro óptimo. Ello también permite la incorporación del modo de manejo “Sport+” en el módulo Dynamic Driving Control, con el cual el auto adopta un temperamento más agresivo que en la posición “Sport” y las asistencias de manejo son aún más permisivas.

Para quien escribe estas líneas, la ubicación del selector de modos de manejo es tan intuitiva, que permite seleccionar con rapidez el programa deseado (los cuales hemos desglosado en otras ocasiones), incluso sobre la marcha. Durante el recorrido, fuimos mezclando tres posiciones (ECO PRO, Comfort y Sport) según las demandas de la vía y el tráfico, pero en un plan de conducción entusiasta, la caja en posición S y el modo de manejo Sport activado son más que adecuados si se desea explorar las prestaciones del auto bajo un razonable margen de seguridad y mantenerse por delante de casi todo el parque automotor que nos rodea.

A la par con la actualización estética, hay dos elementos en los que BMW implementó algunas modificaciones: Dirección y suspensión.

Sobre la vía encontramos una mayor retroalimentación de la dirección y una respuesta más rápida, aunque la percibimos un poco pesada en curvas de radio amplio. También pudimos inscribir la parte frontal en los cambios de trayectoria con más tranquilidad, al tiempo que mejoró su apoyo en los giros, dando como resultado un auto mejor plantado sobre la ruta.

Por otro lado, la nueva calibración de la suspensión resuelve mejor las imperfecciones del camino y es más amable para el transito diario, ya que no se estremece tanto y exhibe reacciones menos ruidosas, permitiendo una marcha más suave. Eso sí, a pesar de ser un poco más blanda, la amortiguación sigue siendo de recorrido corto, pues en desniveles pronunciados exhibe esa sequedad típica de los autos de la casa.

Frente al Jaguar XF (de similar configuración mecánica) que manejamos, el 528i Edición M se siente más rápido, pero el inglés compensa con unas reacciones que dan la impresión de ser más agiles, pues se percibe más liviano detrás del volante. De todas formas, un habitáculo más silencioso, una suspensión más flexible y una mayor firmeza del teutón resultan en una marcha más tranquila, transmitiendo más aplomo y solidez en su conducción.  

Al final, tras una jornada de manejo de 300 kilómetros por la sabana de Bogotá, que incluyó vías de calzada sencilla, algunos tramos de autopista y trafico ligero de fin de semana, junto con la presencia de cuatro ocupantes a bordo del auto (con un peso promedio de 60 kg), el computador a bordo nos arrojó un consumo medio de 32 km/galón de Extra.

Competente

Si algo deja en evidencia este 528i es que BMW supo trasladar todas las virtudes de los clásicos seis cilindros en línea atmosféricos a su familia de bloques turbocargados, cuyo equilibrio, flexibilidad y respuesta emula a los de aquellos motores de antaño. Pese a este y otros cambios que se han venido dando en la oferta mecánica del fabricante, la esencia de la marca permanece latente bajo estas modernas carrocerías.

Con seis años a cuestas, el actual Serie 5 sigue estando vigente en su segmento en términos como el comportamiento dinámico, aunque la renovación del Clase E de Mercedes-Benz y el Jaguar XF o la sorpresiva llegada del Volvo S90 hacen que su edad se note en otros apartados. A lo largo del tiempo hemos confirmado nuestras impresiones positivas de este modelo en diversas variantes, por lo cual no nos resta sino mantener una alta expectativa por los avances que pueda traer la futura generación de esta berlina.  

Bloc de notas

-El paquete deportivo M de este modelo incluye el paquete aerodinámico exterior (parachoques deportivos, tomas de aire más grandes, difusor posterior, faldones laterales y salida de escape cromada), contorno exterior de las ventanas en negro brillo intenso y rines de aleación ligera ///M de 18 pulgadas (estilo 613 M).

-Se agradece la presencia de los sensores de proximidad en ambos extremos, junto con la cámara de reversa. Ambos aditamentos facilitan las maniobras en espacio estrechos.

-Junto con la caja Steptronic “deportiva”, también se adiciona una palanca de cambios más esbelta que la usualmente traen los modelos de BMW.

Llantas: Bridgestone Turanza ER300 en medida 245/45 R18