Prueba (breve): Chevrolet Cruze II LTZ Aut.

Tuvimos un breve contacto con la segunda generación del modelo compacto global de GM en el Autódromo de Tocancipá, que llega al país con varios detalles llamativos bajo su nueva carrocería. 

Texto: Santiago Álvarez (@santi_al91). Fotos: Santiago Álvarez y oficina de prensa GM Colmotores

Primeras impresiones

Ficha Técnica

Chevrolet Cruze

Durante la presentación de la segunda generación del Chevrolet Cruze en el país, la firma del corbatín dorado organizó una jornada de manejo en el Autódromo de Tocancipá, donde pudimos apreciar algunas virtudes del auto, más allá de lo que nos deja ver una exhibición estática.

Así, el trazado cundinamarqués fue dividido en varias estaciones: La primera pensada para evaluar el comportamiento dinámico del auto, con zona de frenado, curvas a alta velocidad y slalom. La segunda consistió en una prueba de aceleración a fondo y la última sirvió para ver el funcionamiento del asistente de parqueo semiautónomo y la sensibilidad de los sensores que monitorean el exterior del auto.

De entrada, es evidente que el diseño no guarda semejanzas con el anterior Cruze, tanto en el exterior, como en el interior. En la cabina, los múltiples ajustes permiten lograr una buena posición de manejo y la ergonomía es correcta, aunque la gestión de algunos mandos (como el que activa el asistente de mantenimiento de carril) puede causar distracciones. Los tonos claros del tablero y la tapicera hacen  muy luminoso al habitáculo, que también es silencioso. 

Por su parte, el interior tiene amplitud más que suficiente para cuatro adultos, aunque la banca trasera nos pareció algo rígida. Los plásticos duros (de buena factura) dominan la cabina, pero se nota el interés de la marca por mejorar la percepción de calidad al incorporar superficies de tacto suave en el tablero y el recubrimiento del timón. En general, los acabados están dentro del promedio de este segmento.  

Ya desde los primeros metros, el chasis y la suspensión exhiben una afinación muy equilibrada, pues brindan el apoyo suficiente en los giros, manteniendo al auto muy neutral, y absorben con suavidad las irregularidades del asfalto de Tocancipá, inspirando confianza al rodar a alta velocidad. Al mismo tiempo, la dirección resulta ser rápida, aunque no transmite mayor información y su tacto es ligero. 

Con el motor turbocargado de 1,4 litros, el Cruze se siente más vivo y exhibe una respuesta más alegre que su antecesor, resolviendo los despegues y las recuperaciones sin tanto esfuerzo. La caja también opera con suavidad y su configuración permite mantener al propulsor en un rango óptimo de uso. Es evidente que la reducción de peso a la que fue sometido el auto le permite brindar un mejor desempeño y un manejo más balanceado.

Vale la pena resaltar la incorporación del asistente de parqueo semiautónomo, algo inédito en esta franja del mercado. A simple vista nos dio la impresión que el mecanismo a veces realiza bastantes movimientos del timón y le puede tomar algo de tiempo resolver por completo la maniobra; sin embargo es una ayuda muy valiosa, que puede resultar muy útil en lugares muy estrechos. Eso sí, el accionamiento de la dirección nos parece ruidoso.

A la espera de un test drive a fondo, bajo las condiciones que acostumbramos y la distancia que solemos recorrer, dejamos para una futura ocasión una opinión más profunda y rigurosa sobre los cambios que experimentó el Chevrolet Cruze.

Bloc de notas

-Para el desarrollo de la segunda generación del Cruze, Chevrolet probó más de 1.600 motores experimentales a lo largo de 3,2 millones de kilómetros, realizó más de 270 ensayos de durabilidad y construyó 735 prototipos de prueba.

-El auto fue sometido a diferentes tipos de evaluaciones en los campos de pruebas de Milford (EE.UU.), Dudenhofen (Alemania), Guangde (China), Cheongna (Corea) e Induitaba (Brasil).

-Según GM Colmotores, el auto fue probado durante seis meses en el país para obtener una configuración acorde con los requerimientos locales en materia de confort y desempeño.

-Algo que nos llamó la atención es la ubicación de la batería, colocada muy cerca del eje posterior y cerca del tanque de combustible.

-Por ahora no se contempla la comercialización de la caja mecánica, sin embargo los portavoces de GM Colmotores aclararon que tampoco se ha descartado del todo su incorporación.

-Supimos que a partir del último trimestre, los Cruze podrán incorporar en su equipamiento la superficie de recarga inductiva para el teléfono móvil.

-Como es de esperar, la razón de ser de su procedencia mexicana obedece a la preferencia arancelaria que existe por los productos fabricados en dicho país, gracias al vigente TLC.