Contacto: Jeep Renegade Longitude 2.4 AT 4x4

 

El inédito SUV pequeño de Jeep se presentó oficialmente en el país y ya tuvimos la oportunidad de tener un breve contacto, por la sabana de Bogotá, con la variante Longitude de este nuevo modelo. 

Texto y fotos: Santiago Álvarez (@santi_al91).

Primeras impresiones

Ficha Técnica

Jeep Renegade

Días antes de su lanzamiento oficial, estuvimos a los mandos de esta versión del Jeep Renegade, en un recorrido que incluyó las carreteras típicas de los alrededores de la capital, junto con unos pocos kilómetros sobre vías destapadas. En general, es un modelo donde la marca buscó resaltar su origen Jeep, tanto en lo estético, como en su conducción. 

Hay varios detalles que nos remiten a otros vehículos de la marca y los plásticos de diversas texturas dominan una cabina muy funcional, que sin ser lujosa, transmite mayor calidad visual que otros vehículos del mismo tamaño, frente a los que destaca al ofrecer más altura interior. En cambio no se percibe tan amplio a lo largo, aunque el espacio para las piernas es suficiente y cuatro pasajeros podrán viajar cómodos, quienes agradecerán el elevado ángulo de apertura de sus puertas.

Como suele pasar en este tipo de crossover/SUV, la posición de manejo es elevada, aunque la silla y el timón se regulan en altura y profundidad. Vale la pena tomarse unos minutos para obtener una postura en la que ni las piernas vayan muy estiradas, ni tampoco el cuerpo quede muy erguido, situación donde echamos de menos el ajuste lumbar, aunque nos gustaron los asientos por la manera en que sostienen el cuerpo en las curvas.

También hay que destacar el ajuste y la insonorización del modelo, dando como resultado una marcha muy tranquila, exenta de ruidos y vibraciones, incluso donde la superficie no es muy homogénea. Rodando fuera del asfalto, notamos que las especificaciones de sus llantas son bastante urbanas para las buenas capacidades que ofrece en estas circunstancias (ante la más mínima exigencia, patinaron), pues el sistema de tracción total operó de manera impecable en destapados y algunas superficies deslizantes. 

Allí también jugó un papel clave la calibración de la suspensión independiente, que absorbe  bien las irregularidades (aunque su amortiguación es un poco seca) y teniendo en cuenta su altura, evita los balanceos en curvas. Exigiéndolo en vías reviradas, el Renegade resulta ser muy neutral y apenas se percibe una leve inclinación, al tiempo que sus ayudas electrónicas intervienen de manera muy sutil. En el otro extremo, nos pareció que la dirección está muy aislada, pues no transmite mayores sensaciones y su tacto es muy ligero.

Teniendo en cuenta las cifras de potencia y torque del motor 2.4 TigerShark, los despegues no nos parecieron tan ágiles y en más de una ocasión nos vimos presionando el acelerador a fondo para obtener un buen desempeño, el cual se evidencia cuando se superan las 3.000 rpm. Por encima de este régimen y casi hasta las 7.000 rpm, el impulsor nos recompensa con un sonido agradable y un buen impulso para efectuar cualquier maniobra.

Así mismo, la gestión de la caja automática de nueve cambios no es tan fluida, pues aunque es muy suave a ritmos constantes y mantiene el motor a un bajo régimen, resulta ser brusca al pasar las marchas en momentos de aceleración y reacciona con cierto retardo a las órdenes del pedal. Como pasa en este tipo de transmisiones, siempre procura mantenerse en cambios largos y a veces reduce innecesariamente ante cualquier presión del acelerador. En la unidad que condujimos, fue evidente un “tirón” al cambiar de segunda a tercera, tanto en modo secuencial, como en Drive.

No podemos dejar de mencionar al llamativo techo removible MySky, cuya parte delantera tiene función de sunroof y se opera desde unos comandos eléctricos en el techo. Retirar los paneles no supone ningún inconveniente (se liberan los seguros con una particular llave y se sueltan unos pasadores), pero volverlos a colocar es una operación que requiere realizarse con paciencia para que todo encaje perfectamente. Su almacenamiento en el baúl (dentro de una tula) ocupa espacio útil y obliga a descargarlo, aunque todo está dispuesto para que se puedan guardar sin problemas. 

A la espera de un test drive a fondo, bajo las condiciones que acostumbramos y la distancia que solemos recorrer, dejamos para una futura ocasión una opinión más profunda y rigurosa, junto con una mayor profusión de datos e información relacionada con la conducción de este llamativo modelo de Jeep que ya se comercializa en el país.

Bloc de notas

-Durante las horas que condujimos el Renegade, nos pusimos a la tarea de identificar los 21 detalles distintivos que sus diseñadores ubicaron en diversos lugares. No logramos encontrar más de diez.

-El motor 2.4 TigerShark que tiene este modelo es una evolución del conocido “World Engine” empleado en varios productos de Chrysler desde hace años, al cual se le incorporó el sistema de admisión MultiAir2.

-Aunque por ahora solamente se ofertará el Renegade en esta configuración, supimos que SKBergé tiene previsto ampliar el número de versiones disponibles en el país.

-Echamos de menos elementos como comandos eléctricos para ajustar el asiento, levas de cambio en el timón o una pantalla táctil de mayor tamaño. 

-Un detalle que muchos sabrán apreciar: La llanta de repuesto es del mismo tamaño de las otras cuatro y tiene rin de lujo.