Prueba (breve): Toyota RAV4 STreet 2.0L 4x2

 

Volvemos a compartir con ustedes nuestras primeras impresiones de manejo con el SUV compacto de Toyota, que hace un año tuvimos la oportunidad de conducir por diversos parajes de Boyacá.  

Texto y fotos: Santiago Álvarez (@santi_al91).

Primer contacto con este SUV

Ficha Técnica

Toyota RAV4

Durante el evento de lanzamiento del facelift de la cuarta generación de la Toyota RAV4, tuvimos la oportunidad de realizar un breve contacto con este SUV compacto por algunos caminos del departamento de Boyacá, en una ruta que incluyo vías asfaltadas y destapadas, así como prolongados ascensos de montaña y sus correspondientes descensos.

Por fuera es notable la actualización frente al anterior modelo, donde se realzaron los trazos afilados y se adicionaron otros detalles que la hacen ver más atractiva. Si bien el diseño del interior conserva el tablero horizontal del modelo anterior, aumentó la calidad visual con los nuevos materiales (de tacto suave en varias superficies) y casi todas las piezas tienen una textura más agradable, como el recubrimiento acolchado que atraviesa el tablero de lado a lado.

Nada más al ingresar a la cabina advertimos lo amplia que es, pues con cuatro adultos a bordo hay espacio de sobra en todas las direcciones, aunque los asientos tienden a ser más bien planos. Para ser un SUV no es la clase de vehículo donde sea difícil ingresar y salir, con todo y una generosa distancia respecto al suelo de casi 20 centímetros. El aire acondicionado mantuvo fresca la cabina de la RAV4, aunque hubo momentos donde sentimos una mejor ventilación al bajar las ventanas.

Sobre la marcha, esta versión STreet (4x2) con motor dos litros de 145 hp ofrece desempeño justo para las pretensiones de un vehículo de este tipo. No es precisamente lenta, pero en muchas circunstancias nos vimos pisando el acelerador más de la cuenta y lo mejor será llevar un buen impulso para percibir una respuesta adecuada en ascensos pronunciados o sobrepasos.

En dichas circunstancias es clave contar con el apoyo del modo manual de siete cambios de la caja CVT y el modo de manejo Sport, que de paso nos regala 200 rpm más de retención y una sensación más directa del pedal. A criterio de este servidor, la transmisión de variador continuo de esta RAV4 es de las mejor logradas entre las de su tipo, pues su funcionamiento es suave y aun en la posición D, la respuesta es casi tan fluida y natural como en una automática convencional.

Por lo demás, encontramos un vehículo carente de ruidos y vibraciones, donde solo la mecánica se manifiesta cuando se exige a fondo o la suspensión posterior protesta cuando cae en algún bache profundo. En general, el paseo es muy cómodo, pues la suspensión contiene muy bien la carrocería en curvas e impide que se incline demasiado a ritmos demandantes. Su ajuste tiende a ser firme, pues en vías no asfaltadas o ante resaltos de gran tamaño, puede resultar seca.

La visibilidad hacia adelante mejoró y las generosas superficies vidriadas hacen luminoso el ambiente, complementadas por el techo corredizo. Ello ayuda bastante en la maniobrabilidad, pues facilita la conducción en lugares estrechos, apoyada por la presencia de sensores de proximidad en ambos extremos. También notamos que La dirección eléctrica tiene un tacto liviano, pero ofrece una respuesta ágil en las curvas, aunque sin transmitir mayores sensaciones.

Con los cambios que experimentó, la RAV4 ahora cuenta con mejores argumentos para competir en su segmento y convertirse en un modelo clave para Toyota en el país, pues consideramos que este conjunto puede ser una alternativa más sensata que otros vehículos de la marca, como una Fortuner básica. A la espera de un test drive más riguroso, dejamos para una futura ocasión una opinión más profunda acerca de este SUV compacto.

Bloc de notas

-La RAV4 que condujimos contaba con un equipo de audio integrado de fábrica, que incluía una pantalla táctil de siete pulgadas.

-Según Toyota, se disminuyeron los niveles de NVH agregando mayor cantidad de material aislante en el extremo posterior y rediseñando toda la sección para mejorar el flujo aerodinámico.

-El modo de manejo ECO nos pareció útil en vías poco exigentes, relajando el conjunto motriz y brindando un paseo bastante sereno y sofisticado. 

-El anterior cuadro de instrumentos se sustituyó por uno de apariencia más moderna, con dos medidores análogos y una pantalla TFT de 4,2 pulgadas para visualizar el computador a bordo y otras informaciones relacionadas con el manejo.