Salón de Los Ángeles 2017: Jeep Wrangler (JL)Última Actualización: 13/12/2017

Así es la cuarta generación de este icónico todoterreno, que se renueva por completo.

Luego de varios rumores y fotos espía, Jeep finalmente aprovechó el escenario del salón angelino para dar a conocer la nueva generación del Wrangler, cuya estética continúa la línea de sus antecesores, pero con un diseño más estilizado. Si bien sigue fiel a su “esencia 4x4”, también hay importantes novedades técnicas, acordes con los tiempos que corren.

Algo destacable del nuevo Wrangler (que se identifica con el código JL) es el incremento en la longitud, pues la versión de dos puertas ahora mide 4,23 metros (71 mm más largo) y su distancia entre ejes crece en 3,5 centímetros. Por su parte, los Unlimited ahora miden 4,78 metros (96 mm más) y en ambos casos el ancho se incrementó en cinco milímetros. Aun así, resultan ser 91 kilos más ligeros que sus antecesores, gracias al empleo de aluminio en piezas como capó, guardabarros, puertas, bisagras y marco del parabrisas, mientras que estructura interna del portón posterior es de magnesio.

Vale la pena recordar que el nuevo Wrangler estará disponible en cuatro acabados (Sport, Sport S, Sahara y Rubicon).

Según Jeep, estos cambios en la carrocería también implicaron una mejora la visibilidad externa y ahora será más fácil abatir el parabrisas delantero, al tiempo que el techo de lona abandona el sistema de cremalleras y su mecanismo de plegado ha sido rediseñado por completo para que sea más sencillo de retirar, al tiempo que ahora la iluminación exterior es Full LED. También sigue vigente la cubierta rígida desmontable y la posibilidad de elegir rines de 18 o 19 pulgadas.

Por su parte, el habitáculo sigue en la misma línea, sin proponer cambios radicales, aunque el fabricante menciona mejoras en el espacio interior y la calidad de los materiales. El equipamiento contempla elementos como interfaz Uconnect, pantallas táctiles (de 5,7 u 8,4 pulgadas), conectividad Android Auto/Apple CarPlay, tapizados de tela o cuero, navegador GPS, cámara de reversa, equipo de sonido Alpine, acceso KeyLess, botón de encendido, display digital en el cuadro de instrumentos y asistentes de manejo como alerta de punto ciego. 

Precisamente, esta última versión sigue siendo la más capaz fuera del asfalto, ya que viene equipada de fábrica con los robustos ejes rígidos Dana 60, reductora con una relación de 4:1, autoblocantes electrónicos, barra estabilizadora delantera desconectable de forma electrónica y pasos de rueda cinco centímetros más altos para albergar unas llantas de 33 pulgadas de diámetro. Todo ello le permite registrar un despeje respecto del suelo de 27,4 cm y ángulos de ataque/ventral/salida de 44°/27,8°/37°, respectivamente.

Algunos ajustes que son transversales a toda la gama Wrangler son un nuevo chasis independiente con mayor cantidad de aceros de alta resistencia (para incrementar la rigidez), una suspensión recalibrada para brindar una marcha más suave y la dirección (asistida electro-hidráulicamente) pasa a ser de piñón y cremallera. Desde la versión Sport ya se encuentran elementos como los ejes Dana 44, sistema de tracción total Command-Trac y la posibilidad de equipar diferencial trasero de deslizamiento limitado.

Tal como se había venido rumoreando, el Wrangler ofrecerá un inédito motor turbo de cuatro cilindros y dos litros (produce 272 hp), asociado a un sistema eléctrico de 48 voltios y una nueva caja automática de ocho relaciones, convirtiéndolo en un semi-híbrido que se apoya en un generador eléctrico para hace más eficiente el consumo. A su vez, continúa sin cambios el conocido impulsor V6 Pentastar de 3,6 litros y 289 hp, unido a una caja automática o mecánica de seis cambios.

El fabricante asegura que las primeras unidades llegarán a los concesionarios a comienzos de 2018 y, tal como sus antecesores, saldrá de la línea de producción de Toledo, Ohio, lugar donde también se construyeron los venerables Jeep CJ y otros modelos icónicos de la compañía.