Prueba: Chery Xcross

La versátil propuesta de este automóvil busca posicionar a la marca china, pionera en el país, en la poblada franja de los 30 millones de pesos. 

Texto y fotos: Manuel Fernández.

Avance palpable

Nuestra calificación de este vehículo

3

Ficha Técnica

Chery Xcross

Ha pasado poco más de un lustro desde la aparición de los carros del gigante oriental en el mercado colombiano. Su apresurado desarrollo tecnológico, al menos en el caso de las firmas principales y masivas como la que nos ocupa en estos renglones, hace que sus productos estén cada vez más lejos de lo que se veía en las épocas de los primeros QQ.

En términos de diseño, ergonomía, uso de materiales e incluso manejo y seguridad, están demostrando una clara intención de ser jugadores globales, no solo con un argumento de precio (que aún existe), ni sacrificando calidad en todos los aspectos mencionados.

Proceso de mejora

Por proporciones, el Xcross es una curiosa y funcional combinación de un auto de uso urbano con un Station Wagon. El interior es angosto pero espacioso a lo largo y a lo alto, lo que lo hace ideal para cuatro ocupantes (no hay un quinto apoyacabezas), que se encontrarán en las plazas traseras con más altura de la usual y un área para las piernas suficiente si van abordo personas de unos 1,75 metros de estatura (las canillas alcanzan a rozar los respaldos de la primera fila).

Hay diversos contrastes de soluciones bien pensadas que se topan con otros detalles que delatan un origen en proceso de maduración. Para empezar, la postura en el asiento del conductor está dentro de lo normal, con ajuste –limitado– en altura del timón pero no de la silla o el cinturón. Como es típico, las piernas en este caso tienden a ir un poco dobladas para el gusto de algunos.

Con el paso de las horas, puede manifestarse cierta ausencia de soporte en la zona media de la espalda, pero los cojines no son muy blandos así que este fenómeno no es tan evidente. A los apoyacabezas les falta mayor recorrido para adaptarse a los más altos. La visibilidad es buena a través de los retrovisores y hacia atrás se requiere un poco de cuidado pues el vidrio termina muy alto.

El defecto más evidente, que se notó apenas recorrimos los primeros metros con el Xcross, fue que el aro del timón (y a veces la propia mano) oculta por completo el tacómetro, que de por sí es pequeño y nos obliga a distraernos más de lo deseado al consultarlo, porque además tenemos que alterar nuestra posición para poderlo ver. A cambio, en la misma instrumentación hay una línea que nos da la referencia de la velocidad y complementa al indicador digital, es mucho más visible y a nuestro modo de ver debió tomar el lugar del minúsculo y escondido cuentarrevoluciones. Dicha pantalla del velocímetro alberga los datos del computador a bordo y la radio y distribuye bien la información.

Si nos ponemos quisquillosos, diríamos que los mandos de las luces de parqueo y de niebla pueden estar un poco más altos. En general, los acabados están acorde al costo y solo creemos que las clavijas que operan la climatización o las palancas de las luces y las plumillas no mostraban la solidez de otros componentes. El plástico empleado en la mayoría del tablero es duro pero se siente y luce durable, al igual que la gruesa tapicería, que resta  monotonía y muestra un tejido con una textura interesante, aunque en nuestra unidad se estaba soltando una costura en la silla del piloto. Nos encantó la forma de operar las salidas de aire laterales.

Un poco de atención no estaría de más para evitar las rebabas que hallamos en los bolsillos de las puertas delanteras (que exigían cierta fuerza para quedar bien cerradas), el material que cubre el cuadro de relojes, el ajuste de una pieza junto al espejo retrovisor, el cierre de la pequeña guantera, que no está iluminada o los bordes filosos del útil cubreequipaje.

Por practicidad, si acaso echamos de menos un hueco en la consola central más allá del portavasos (con fondo de caucho) o el cenicero. Hay una hendidura no muy profunda que nos deja poner la billetera, si bien en un movimiento brusco ésta podría salir despedida.

Explorador

En nombre de la economía, el propulsor del Xcross es un 1,3 litros que entrega unas cifras de potencia y torque modestas (83 caballos y 12,4 kg-m) y se conecta a una caja manual de cinco velocidades. No se puede esperar un carro rápido, pero aún con unas relaciones de cambio largas, es posible moverse al ritmo del tráfico cotidiano y el desempeño adicional se extrañará en adelantamientos muy delicados en vías de doble sentido.

El hecho de que el motor respire a plenitud desde las 3.000 vueltas y entregue lo mejor de sí desde las 4.000 significa que es imperativo revolucionar para aprovecharlo al máximo, en parte también porque la pérdida de régimen entre marchas es amplia, con una caída de unas 2.000 vueltas de primera a segunda, un poco más hasta tercera, unas 1.500 de tercera a cuarta y en quinta a 100 km/h constantes no va ni a 3.000 giros, lo que favorece el consumo (por encima de los 60 kilómetros por galón).

En conjunto, es lógico que la experiencia al manejar este Chery diste de ser la ideal para el conductor entusiasta, tampoco es la intención. Queda claro con una dirección poco directa pues tiene un margen en el centrado en el que las ruedas no actúan demasiado, no nos deja saber mucho sobre lo que pisamos y la asistencia hidráulica se va hacia el lado de lo blando, aunque no al punto de ser muy delicada a velocidades de autopista. Tampoco es lenta, con tres vueltas entre topes. El selector de cambios, además, no tiene un guiado corto y en partes del recorrido deja sentir la palanca un tanto suelta, pero las relaciones se engranan con facilidad y en eso ayuda un embrague preciso. En ese sentido, recuerda a ciertos vehículos del grupo Fiat.

En carreteras con muchas irregularidades, la amortiguación blanda deja mover bastante la carrocería, lo que se traduce en un andar suave en la mayoría de las situaciones, salvo en baches que hagan mover la llanta con rapidez (así sean fáciles de superar), circunstancia en la que se sacude y suena más de lo esperado. Eso se nota en especial en terrenos destapados leves, en los que está la ventaja del buen despeje pero no es posible aumentar tanto la velocidad porque la suspensión se ve copada en su capacidad de trabajo.

Lo mejor, a nuestro modo de ver, son los frenos, que sin medirlos con precisión en distancias y fatiga, transmiten seguridad no solo por su bien logrado tacto en el pedal. Dan la impresión de estar preparados para un nivel mayor de prestaciones (los discos traseros son un diferencial importante en la gama). El ABS es una asistencia valiosa y solo en detenciones fuertes la cola puede revelar unos movimientos de lado a lado que en todo caso no nos descolocan.

Por refinamiento, es positiva la insonorización de todas las fuentes y en un producto de este segmento fue grato encontrar un empaque doble (tanto para la puerta como para su marco). Si acaso, el timón tendía a vibrar en marcha mínima y arriba de 80 km/h percibimos un leve silbido aerodinámico que a lo mejor provenía del espejo.

Poco a poco

El Xcross es otro testimonio de una conclusión casi obvia, esa que apunta al avance a pasos de gigante de China como competidor en la complicada industria del motor.

Como en todo, hay defectos y virtudes, asuntos por mejorar que no son raros en otros carros por debajo de los 30 millones de pesos y otros que son más propios de una marca que apenas se fundó en 1997.

Lo positivo es que logró un medio de transporte que puede cumplir a la perfección en el uso cotidiano y en el importante factor económico juega a favor debido a un consumo reducido, que en los casi 200 kilómetros que hicimos tanto en ciudad como en carretera, se ubicó aproximadamente en los 55 kpg. Otro argumento es su equipamiento, que es abundante en comodidad y seguridad.

Bloc de notas

Dos sorpresas: el receptor de la llave alumbra al desbloquear el carro y los cuatro vidrios son de un solo toque hacia abajo.

Internacionalmente, al Xcross se le conoce como Chery S18D o X1 (así lo dice su llave también).

Nuestra referencia más cercana del comportamiento en caso de colisión del Xcross es el Chery M1, con el que comparte varias piezas. Obtuvo cuatro estrellas en los exámenes del organismo C-NCAP (las exigencias con respecto al EuroNCAP no son las mismas).

Para ser un auto con una orientación de uso mixto, creemos que necesita el protector de cárter.

No hay un bloqueo central automático.

Hay un retraso en la respuesta del acelerador electrónico. Cuestión de costumbre.

El computador de abordo no tiene un medidor de consumo promedio, solo instantáneo. Para consultarlo hay que poner en “Mute” o apagar la radio.

La iluminación es muy completa, con regulación en altura de las luces frontales, exploradoras y dos antinieblas posteriores. El haz es homogéneo y solo desearíamos que las plenas apuntaran menos a un solo sitio.

Una de las puertas tendía a vibrar con las frecuencias graves que emitía el altavoz.

El alcance de la antena de la radio nos pareció excepcional.

No estaría de más que el asiento trasero se abatiera por partes.

El baúl solo se abre con una guaya desde el interior, inusual en un hatchback.

La bocina, por sonido y tono, es la de un carro más grande.

Llantas: Hankook Optimo K415 185/65 R15