Prueba (breve): Kia Rio HB 1.4 MT

 

 

Tuvimos un breve contacto con una variante hatchback de caja mecánica de este subcompacto, que se renovó por completo para mantenerse como uno de los más vendidos en su segmento.

Texto: Santiago Álvarez (@santi_al91). Fotos: Kia Overseas Communication, Santiago Álvarez

Primer contacto con este hatchback

Ficha Técnica

Completando el proceso de actualización de su portafolio, Kia inició la comercialización oficial del nuevo Rio en Colombia, tras darlo a conocer en una presentación regional que tuvo lugar hace unos meses en el Eje Cafetero. En su cuarta generación, el modelo experimentó cambios muy notables en varios apartados, adoptando también varios elementos que ya empiezan a verse en otros lanzamientos recientes de la marca.

Estéticamente la propuesta es más sobria que el Rio Spice, pero ello permitió un ligero incremento en las dimensiones, redundando en una mayor sensación de amplitud interior (similar a la de un Suzuki Baleno). En ese sentido, cuatro ocupantes de estatura promedio podrán viajar más cómodos que en modelos como Ford Fiesta, Mazda2 o Peugeot 208, al tiempo que cuentan con uno de los baúles de mayor capacidad del segmento (325 litros).

Por su parte, nos gustó la apariencia y acabados del habitáculo, evidenciando una mejora frente a su antecesor, aunque predominan los plásticos rígidos en todas las áreas y elementos como los cubrepuertas lucen algo simples. En ese sentido, también nos parece mejor logrado que en otros rivales de similares características, pues se percibe una buena calidad de armado gracias al ajuste y la solidez que transmite, complementados con un buen nivel de aislamiento de la cabina.

Dado que hereda elementos de diseño ya vistos en los nuevos Picanto y Sportage, toda la ergonomía está bien resuelta y se disponen de diversas cavidades funcionales para vaciar los bolsillos. No podemos pasar por alto la llamativa pantalla central de ocho pulgadas con interfaz K-Movie, que no nos parece tan agradable como otros sistemas de la competencia, pues el táctil de la pantalla no tiene una respuesta tan rápida, aunque es intuitiva gracias al tamaño de sus iconos. El equipamiento podría parecer básico para el segmento, pero nuestro auto de pruebas también contaba con elementos llamativos como tapicería en cuero, techo corredizo, faros de encendido automático con función de giro en las curvas, climatizador bizona y botón de encendido. 

Un punto destacable del Rio HB es su comportamiento dinámico, pues una equilibrada puesta a punto (con una ligera tendencia a la rigidez) brinda una marcha confortable en ciudad y ofrece una buena respuesta en curvas. Se perciben algunos balanceos de la carrocería, pero las reacciones del auto son suaves y muy progresivas, que junto a la precisión de la dirección y los frenos (de disco en las cuatro ruedas), permiten una conducción relativamente ágil. Realmente nunca nos pondrá en apuros, pues el chasis fácilmente podría digerir más potencia sin que eso afecte su balance.

Pese al bajo peso del conjunto (1.062 kg), dicha agilidad se ve algo limitada por las prestaciones del conjunto motriz, ya que el motor Kappa de 1,4 litros y 99 hp da lo mejor de sí por encima de las 3.500 rpm y es gestionado por una caja mecánica de seis cambios, cuyas relaciones no son precisamente cortas. Conduciendo por la Autopista del Café entre Armenia y Pereira fue necesario cambiar de marchas con frecuencia y exigirlo a fondo para tener una respuesta más enérgica.

Aun así, tampoco se puede tildar de lento, pues en ciudad o vías menos demandantes, el Rio HB tiene un desempeño más que adecuado y la conducción se torna muy refinada, gracias al tacto suave de todos sus comandos, la buena visibilidad en todos los ángulos y una excelente maniobrabilidad. Todo ello se complementa con una marcha más aplomada que en su antecesor y exenta de asperezas o vibraciones notorias, a pesar de contar con rines de 17 pulgadas. 

Con todos los cambios que experimentó, estamos de acuerdo en que el Kia Rio ahora es un auto más sofisticado en varios aspectos, pero creemos que su propuesta todavía mantiene soluciones muy convencionales en otros apartados. Sin embargo, el factor emocional que la casa coreana suele imprimir a sus productos no será indiferente a muchos compradores, que ven en este subcompacto una alternativa idónea en la gama media, donde también existen varios competidores que no se pueden pasar por alto y cuya relación precio/producto quizá sea más equilibrada que la de este hatchback de origen mexicano. 

Bloc de notas

-Aunque el diseño del carro ha sido objeto de diversos comentarios, consideramos que es uno de los factores donde se nota un salto cualitativo respeto al Rio Spice, junto con el manejo y la calidad de construcción.

-A pesar de no brindar mucha sujeción, los asientos son cómodos y sus ajustes permiten configurar una postura de conducción idónea, aunque nos parece curioso que solo las versiones más equipadas cuenten con la regulación en profundidad del timón, cuando un elemento como el encendido automático de los faros si está incluido de serie.

-Nuestro auto de prueba (de color Rojo Ardiente) contaba con dos elementos que infortunadamente no se ofrecerán en los Kia Rio configurados para Colombia: control de estabilidad y control de crucero. Vale la pena mencionar que la pantalla central de ocho pulgadas es exclusiva para los autos que llegan al país, pues se trata de una adaptación local.      

-Durante la presentación también tuvimos la oportunidad de conducir una unidad con motor de 1,6 litros y caja automática de seis cambios, configuración que por ahora no se venderá en el país.

Llantas: Kumho Ecsta en medida 205/45 R17