Prueba: MINI Countryman Cooper S AT

La nueva generación de este crossover ya rueda en Colombia y tuvimos la oportunidad de conocer en detalle la poderosa variante Cooper S, equipada con caja automática.

Por: Santiago Álvarez (@santi_al91)

Primer contacto con este crossover

Nuestra calificación de este vehículo

4

Ficha Técnica

MINI Countryman (F60)

Con la aparición de la nueva generación de modelos ‘FXX’, el Countryman era el único de la gama MINI que todavía no se renovaba por completo. Introducido a mediados del 2017, el crossover ahora se beneficia de la plataforma modular UKL de BMW, heredando los refinamientos mecánicos y tecnológicos que ya hemos visto en los modelos de tres y cinco puertas. Gracias a ello, no solo crece en dimensiones, sino que también se consolida como el “MINI viajero”.

Esto queda latente al momento de abordar la cabina, pues las puertas permiten un fácil acceso y los asientos están en una posición bastante cómoda, al tiempo que la practicidad ha aumentado de forma impresionante dentro del habitáculo, que también es más espacioso y ofrece un baúl de 450 litros (foto). Tal como en la nueva generación de modelos MINI, en el Countryman nos encontramos con mandos más sencillos de gestionar, al tiempo que la calidad de los acabados ahora si corresponde a un modelo compacto del segmento premium.

Como es típico en la marca, la postura de manejo es excelente y la reubicación de diversos comandos hace que sea más fácil usarlos mientras se conduce. No sobra mencionar el buen soporte de los asientos, que además de sujetar al cuerpo, también ayudan a disminuir los balanceos que se perciben cuando se practica una conducción exigente en zonas de curvas, producto de su mayor masa y un centro de gravedad más alto que en otros MINI.

Aunque se trata de un Countryman, el enfoque entusiasta de la marca sigue latente y más tratándose de la variante Cooper S que probamos, la cual combina el motor turbocargado de 2,0 litros y 192 caballos de potencia con la caja automática de ocho relaciones. Además de la dócil respuesta (desde 2.500 rpm ya estaremos disfrutando de un vigoroso empuje), el conjunto es muy efectivo en toda circunstancia e incluso rodando en modo MID el desempeño resultara suficiente para muchos conductores.

Sin embargo, lo más entretenido llega cuando se activa el modo SPORT, sacando a relucir por completo ese talante deportivo que gusta a los más entusiastas (incluso hay unos medidores de desempeño en la pantalla central). En rectas es muy rápido y estable, mientras que en zonas de curvas la precisa dirección y el apoyo de la suspensión (así como la gestión de las levas de cambio) hacen que nos encontremos llevándolo a un ritmo más veloz que en otros modelos similares. Si bien inspira bastante confianza, no estaría demás ofrecer la tracción total ALL4, pues hay una tendencia al subviraje.

Gracias a una suspensión firme (más no seca) la calidad de marcha también ha mejorado de manera impresionante, pues filtra las imperfecciones con mayor naturalidad y elimina esas asperezas y sacudidas que se percibían en su antecesor. A tono con el mayor refinamiento, también mejoró el aislamiento acústico, pero siempre estará la opción del modo SPORT para percibir con más claridad el sonido del sistema de escape.

En ciudad resulta más ágil de conducir de lo que sus 4,30 metros de longitud sugieren, aunque se debe tener mucha precaución pues los parales son anchos y la superficie vidriada no es muy grande, lo cual hace que los sensores de proximidad y la cámara de reversa sean necesarios en algunas circunstancias. Finalmente, el consumo depende mucho de la sensibilidad del pie derecho (no tuvimos oportunidad de medirlo con precisión) y con la tentación de los 192 hp será difícil contenerse, así que habrá momentos en que lo más sensato sea rodar en modo GREEN.

En términos generales, MINI ha logrado un resultado fantástico con el nuevo Countryman, que a pesar de no ser tan radical ni tan “pequeño” como sus hermanos de marca, resulta ser un modelo más satisfactorio (al menos en esta variante Cooper S). También nos dejó una excelente impresión el trabajo realizado por el fabricante, logrando un producto mejor balanceado y equilibrado que las BMW X1 y Serie 2 Active Tourer.

Al final podrá resultar costoso para ser un MINI, pero dejando de lado lo que eso implica, es una alternativa muy recomendable en el segmento de los SUV premium compactos. Y si bien el Countryman reafirma que la marca ha adoptado un enfoque “más adulto” en sus productos, también nos demuestra que esa “chispa de diversión” sigue intacta, incluso bajo la piel de este crossover.

Bloc de notas

-Aun en modo manual, la caja efectúa por si misma el paso de las marchas cuando nos acercamos a la zona roja del tacómetro. Independientemente del programa de manejo, las relaciones son precisas y siempre procura mantener al motor en un régimen óptimo.

-A diferencia de otros MINI que hemos probado, nuestra unidad de pruebas era bastante discreta para tratarse de una versión Cooper S. Apenas los emblemas y las dos salidas de escape lo delataban.

-La banca posterior tiene tres asientos individuales, lo cual hace que el asiento de la mitad no sea tan cómodo como los otros dos.

-Nuestro auto de pruebas no solo tenía un doble fondo en el baúl, sino que también incluía un curioso accesorio el cual se coloca sobre el parachoques y lo convierte en una pequeña banca externa. (Foto)