Prueba (breve): Peugeot 2008 VTi Active AT

 

 

Con este llamativo modelo, Peugeot quiere participar en el segmento de los mini SUV, dominado por propuestas de fabricación regional. Lo manejamos en la versión equipada con caja automática. 

Texto y fotos: Santiago Álvarez (@santi_al91).

Primer contacto con este crossover

Ficha Técnica

Peugeot 2008

Disponible en el país desde hace unos años, la Peugeot 2008 ha tenido más bien un tránsito discreto en el mercado, aun cuando su propuesta tiene bastante validez en los tiempos que corren. Se trata de un crossover compacto, basado en la arquitectura del hatchback 208 y del cual hereda casi todos sus componentes mecánicos.

Si bien conserva los rasgos de la casa en su carrocería, la solución estética busca diferenciar por completo ambos modelos, con detalles cromados, piezas de color negro en el exterior y un mayor despeje respecto al suelo. Pese a ello, el interior es básicamente el mismo del 208, pero en este caso hay un mayor juego con las texturas de los plásticos (aunque los parasoles tienen un aspecto muy simple) y diferencias obvias, como una posición de manejo más elevada o una curiosa palanca para el freno de parqueo. Nos parece inexplicable que un carro de vocación familiar no cuente con ninguna manija en alguna de las plazas. 

Teniendo en cuenta que sus dimensiones son inferiores a las de otros modelos de concepto similar, el espacio interior es adecuado para cuatro ocupantes (en comparación, la Chevrolet Tracker es más amplia), mientras que la capacidad del baúl está en la media del segmento, aunque es más aprovechable que el de una Ford EcoSport. Sin embargo, la impresión general es muy positiva, pues hereda los terminados del 208, por lo cual su calidad de realización es superior a la de cualquier producto regional y no tiene mucho que envidiarle a algunos rivales nipones.

Sobre la marcha, exhibe una equilibrada puesta a punto del tren de rodaje, pues las reacciones progresivas de la suspensión dan como resultado una marcha muy refinada y la hacen menos sensible a los vientos laterales que otros modelos similares. Pese a tacto suave de la dirección, su respuesta directa permite inscribir con precisión el frontal en las curvas, donde también se destacan unos frenos de disco en las cuatro ruedas que funcionan de forma consistente.  A diferencia de otros modelos similares, los controles electrónicos de la 2008 actúan de forma bastante sutil y solamente intervienen cuando es necesario. 

Su comportamiento dinámico en carretera es de los mejores de su segmento (quizá solo superada por la Mazda CX-3), pues el apoyo en curvas es excelente, pese una ligera inclinación sobre la parte frontal en giros cerrados y leves balanceos de la carrocería. Sobre destapados, la marcha no es tan serena, ya que en esas situaciones el tren delantero transmite muchas vibraciones y algunas asperezas del eje posterior se hacen más notorias. 

Bajo su capó, está presente el motor 1.6 VTi de 120 hp que ya conocimos en el Citroën C3 y es adecuado para sus pretensiones, aunque da lo mejor de sí a altas revoluciones. Unido a la antigua caja automática de cuatro cambios, será casi necesario presionar el acelerador ante la más mínima exigencia. La transmisión penaliza bastante el desempeño, aunque su funcionamiento es más agradable que el de sus rivales de Renault con una caja similar, pero no progresa con la misma fluidez que cualquiera de sus contrincantes con unidades de seis cambios.

Debido a ello, creemos que esta versión de la 2008 se siente más cómoda en el transito urbano o en vías amplias con pocos cambios de altura, donde el aplomo que transmite sobre la vía se combina mejor con la suavidad de su caja, que trata de permanecer la mayor parte del tiempo en cuarta velocidad. El consumo promedio fue cercano a los 43 kilómetros por galón, similar al que hemos registrado en carros como Nissan Note CVT o Renault Logan AT. No es una cifra muy comedida, pero si mejor que la de algunos rivales que ofrecen un desempeño similar, a pesar de contar con configuraciones mecánicas teóricamente más avanzadas. 

Pese a algunos "lunares" que opacan un poco el conjunto, la 2008 resulta ser muy pulida en muchos aspectos. Su precio tampoco resulta fuera de contexto, ya que esta Peugeot tiene un costo similar al de una Renault Captur Zen o una Chevrolet Tracker LT (por poner ejemplos), a pesar de ser importada de Francia. No es una propuesta revolucionaria, pero precisamente su equilibrio en todo aspecto la convierte en uno de los modelos más recomendables del portafolio actual de la marca del león (y quizá de este segmento), particularmente si cuenta con caja mecánica. 

*Agradecimiento especial a Concesionario Marcali de Bogotá por cedernos la unidad que se muestra en las fotografías.

Bloc de notas

-Nos encantaron los asientos delanteros. Su mullido es firme y resultaron muy cómodos, al tiempo que sus formas ofrecen una buena sujeción del cuerpo.

-Echamos de menos la cámara de reversa, pues aunque la 2008 incluye sensores de parqueo, la visibilidad hacia la parte posterior está bastante comprometida.

-La caja cuenta con un modo Sport que aumenta el régimen de giro del motor entre cambios, junto con un mando secuencial. Ambos son claves para rodar a un buen ritmo en ascensos y vías muy demandantes. 

-Dos detalles que ya no se incorporan son el techo panorámico "Cielo" y unos útiles listones de plastico en el baúl, que ayudaban a deslizar la carga para facilitar su manipulación. A cambio ganó airbags de cortina. 

-Nos fascina que los autos que fotografiamos tengan colores vistosos, como es el caso del Rojo Tourmaline de esta 2008.

Llantas: Goodyear EfficientGrip en medida 195/60 R16