Prueba: Nissan Note Advance CVT

Nissan amplía su oferta de modelos en el segmento B con este monovolumen, desarrollado sobre soluciones mecánicas existentes. Probamos la versión tope asociada a la transmisión CVT. 

Texto y fotos: Juan Sebastián Jaime Pardo.

Zona de confort

Nuestra calificación de este vehículo

3

Ficha Técnica

Nissan Note

El Note viene desde la planta de Nissan en Aguascalientes, México. Resulta curioso que se arme en estas instalaciones y no con los otros vehículos de la marca con los que comparte plataforma, a excepción del Versa. Lo que sí se aprovecha es la coincidencia de motor con otras variantes, como el March.

Precisamente llama la atención una nueva propuesta de la marca japonesa en el mismo nicho. Aunque desde perspectivas diferentes, ya Nissan aborda el segmento B con el March, el Versa y reemplaza en nuestro mercado al Tiida HB con el modelo que nos ocupa. De hecho, en otras latitudes el Note toma el nombre de Versa Note. Entonces, ¿qué es lo que ofrece el Note? Y es en este momento en el que queda más claro que dentro del segmento B la competencia directa está en el Honda Fit.

Sencillo y directo

Las formas del Note son obvias al mostrar el monovolumen que es, pero esta nueva cara sin duda es mucho más agraciada y va con la modernización de los frontales Nissan. La parte lateral del carro muestra una línea de cintura fuerte que conecta las luces delanteras con el inicio de las luces de freno.

Seguimos esa línea para encontrar la manija que abre la puerta del conductor. Lo primero que notamos es que el asiento que nos recibe es delgado y con un soporte lateral que delata que el Note no está hecho para exigirlo en curvas. Además, tiene un apoyabrazos delgado con una altura incómoda, así que preferimos prescindir de su uso. Una vez en el asiento, la posición de manejo resulta extraña. No significa que la posición al conducir sea necesariamente incómoda, sino que no es tan rápido el proceso de encontrar la posición de manejo ideal. Colabora con este hecho que el timón es apenas graduable en altura, no en profundidad.

Ya a punto de encender el motor, notamos que el timón está forrado en cuero, lo que mejora ligeramente su tacto rígido. Los botones en la parte izquierda del timón sirven para gobernar las funciones del radio, así como para contestar y colgar las llamadas que entren al celular una vez esté sincronizado. En esta parte podemos mencionar que la sincronización del celular con el radio no fue la más expedita como en otros vehículos que hemos probado, aunque finalmente logró conectarse con nuestro iPhone. En la parte derecha del timón están ubicados los controles del control de crucero, que a nuestro juicio hubieran podido resolverse de una manera más sencilla.

Una vez sentados revisamos el tablero, donde abunda la sencillez. Ninguno de los plásticos a la mano son blandos y las perillas parecen frágiles. Sin embargo, todas cumplen correctamente con su función. En Colombia, la versión más equipada cuenta con un radio con pantalla. La navegación por el menú usando los botones a los lados del radio es sencilla, aunque un poco lenta. En esta pantalla también se muestra la imagen de la cámara de reversa, que cuenta con unas guías que resultaron precisas. Una visibilidad un poco por encima del promedio nos hizo preguntarnos por la verdadera necesidad de contar con una cámara de reversa.

La consola central cuenta con tres portavasos y una conexión USB que resultó útil para cargar la batería del celular. Solamente puede usarse el celular con el radio si contamos con música grabada en el mismo. El radio no permite reproducir música si accedemos a ella por medio de streaming, así la música esté sincronizada por medio de una aplicación en el celular.

Mejor que en un avión

Los pasajeros de la parte de atrás disfrutarán de un amplio espacio para las piernas, muy superior a la mayoría de las opciones disponibles en la competencia. Aunque el espacio en la parte superior no es proporcional, está lejos de ser escaso. Esto da una sensación general de amplitud y comodidad que agradecerán quienes quieran darle uso continuo a la banca trasera. El espacio atrás es suficiente para tres, aunque el ancho de la banca tampoco es proporcional al espacio para las piernas. Además, aunque hay un cinturón de tres puntos para el quinto ocupante, sí falta un apoyacabezas.

La unidad que nos fue asignada, al ser la más equipada, cuenta con un baúl con doble fondo (foto), además de tener la llanta de repuesto. Este doble fondo es espacioso, aunque no cuenta con separaciones o ganchos que sean útiles para que los objetos depositados queden fijos. Las sillas pueden ser reclinadas totalmente hacia adelante, haciendo que el ya espacioso interior se convierta en una amplia cápsula. A esto le agregamos que la puerta trasera es amplia y tenemos como resultado un verdadero espacio de carga que puede albergar objetos voluminosos.

Si no queremos reclinar los asientos, el espacio en el baúl es suficiente (272 litros). Allí podremos acomodar un par de maletas, además de los maletines que quepan en el doble fondo. En la bandeja principal sí hay ganchos donde podremos atar mallas para sostener objetos.

Fijo y variable

Una vez identificada la cabina, buscamos el botón de Start/Stop y lo presionamos. El motor inicia inmediatamente y deja notar que encontraremos una insonorización equiparable a las demás propuestas del segmento. Ya en la calle decidimos anular el overdrive y allí apareció la característica principal de la CVT, manteniendo un régimen casi fijo de revoluciones mientras aumenta la velocidad.

Sin embargo, esta transmisión no siempre se comporta de esta manera. Si no usamos el botón que anula el overdrive, ya en carretera la caja da la impresión de funcionamiento de una automática convencional, pues avanzan las revoluciones y permite algunas caídas no muy drásticas en el tacómetro. Esto a veces nos hace olvidar que vamos usando una CVT.

Esta característica es todavía más notoria en el uso del control de crucero, ya que en subidas no aprovecha la progresión suave de una CVT. Al contrario, la caja sube repentinamente de revoluciones, casi imitando un kick-down, para finalmente retomar el ritmo. El control de crucero en general tiene un funcionamiento extraño que, combinado a las reacciones poco convencionales de la caja, solamente dan ganas de usar en terrenos planos y despejados.

Cuando buscamos exprimir el 1,6L de 109 caballos de potencia, la caja lleva las revoluciones un poco por encima de 4,200 y cerca a ese número trata de asentarse. En este caso la caja permite fácilmente, al anular la sobremarcha, mantener un ritmo ágil. Sin embargo, este no es el caso cuando buscamos romper la inercia desde cero, ya que el motor no es muy despierto al inicio del tacómetro. Teniendo en cuenta lo anterior, el Note permite llevar un buen ritmo subiendo.

Frente al comportamiento dinámico, el carro tiene puntos altos y bajos. Por un lado, la dirección es directa y no es lenta (tres vueltas de extremo a extremo), siendo agradable al usarla en caminos sinuosos. Por otro lado la suspensión en ocasiones resulta muy suave, resultando en un balanceo incómodo en vías reviradas, como la Circunvalar en Bogotá. También en pasos a nivel de ciclorrutas la suspensión delantera tiende a flotar un poco más de lo deseable.

Este comportamiento puede confundir un poco al principio, pues la marcha se disfruta y en algunos momentos dan ganas de aprovecharla, pero luego el balanceo de la cabina da la impresión de que el carro está en su límite, aunque no sea así.

El pedal de freno es un poco esponjoso al principio, pero no es algo a lo que nos acostumbramos rápidamente. El uso continuo de los frenos no muestra grandes efectos en el comportamiento del pedal. En frenadas de emergencia, el Note sacar a relucir nuevamente un ligero balanceo de cabina. La entrada del ABS es un poco tardía y la acción que tiene el sistema en el pedal es suave. 

Conclusión

Al final de los cerca de 200 kilómetros de recorrido, el computador mostró un consumo de aproximadamente 44 kilómetros por galón. Esto incluyó algunos kilómetros en autopista, pero casi todo en vías secundarias sinuosas y tráfico de ciudad.

En nuestro trayecto, el Note expuso claramente que su zona de confort está en la ciudad, donde la caja CVT y la dirección son sus principales fortalezas. En viajes más largos se agradecerá el espacio interior del carro, aunque habrá que acostumbrarse al comportamiento de la transmisión y al balanceo en curvas.

El comportamiento del carro, sumado al precio, hacen que el equipamiento de seguridad (dos airbags y frenos ABS) supla apenas las necesidades básicas del Note. A lo mejor una configuración más enfocada en la seguridad, prescindiendo de algunas amenidades como la cámara de reversa en un carro no muy voluminoso, harían del Note una opción todavía más fuerte para quienes están buscando una opción inteligente en términos de espacio interior en relación con el tamaño total del carro.

Bloc de notas

- El acceso al interior del vehículo es muy bueno, pues la boca de entrada a la cabina es espaciosa.

- Sin importar la condición de luz en el interior, el brillo del plástico de la pantalla central produce reflejos que dificultan visualizar la información.  

- Aunque el espacio para vaciar los bolsillos no es abundante, el respaldo de ambos asientos delanteros tiene revisteros, una opción que ha perdido popularidad en algunas marcas.

- El carro parece un poco más bajo de lo que en realidad es. Con tres personas a bordo, el Note supera resaltos sin apuros.

- Por temas de logística (sumado al clima lluvioso que nos acompañó toda la jornada), nos resultó complicado detallar el exterior del vehículo de la manera que acostumbramos.  

Llantas: Continental ContiProContact en medida 195/55 R16