Prueba: Renault Koleos Intens 4x4 CVT

 

 

Evaluamos a fondo la versión más equipada de la segunda generación de la Koleos, camioneta que se erige como el “buque insignia” de Renault en nuestro país.

Texto y fotos: Santiago Álvarez (@santi_al91).

Imponente

Nuestra calificación de este vehículo

4

Ficha Técnica

Renault Koleos

Tras una larga temporada sin mayores novedades, Renault ha venido renovando todo su portafolio local en los últimos dos años y precisamente uno de sus modelos más longevos era la Koleos, la cual había seguido la misma dinámica del resto de productos locales de Renault, acusando el paso del tiempo en muchos apartados tras casi una década en el mercado, a pesar de recibir dos rediseños que la mantuvieron vigente frente a la oleada de camionetas compactas que han aparecido en el último lustro.

Recurriendo de nuevo a la fórmula de su antecesor, el fabricante combina la comprobada base mecánica de Nissan con acertados toques de estilo francés, para crear la segunda generación de este SUV. Pese a compartir la plataforma CMF-C/D con la Xtrail, solamente equivalen en su distancia entre ejes (2,70 m) y el resto de sus dimensiones varía ligeramente. Debido a ello, la longitud aumentó considerablemente frente a su antecesora (4,67 m vs. 4,52 m) y es una de las camionetas más largas en el segmento de los SUV compactos (igualando a rivales con tres filas de asientos), a pesar de perder algunos milímetros a lo ancho y alto. (Revisa aquí las dimensiones de la Koleos)

Propuesta ambiciosa

Quizá el cambio más notable está en materia de diseño, pues las formas ovoides del modelo anterior fueron reemplazadas por unos trazos más horizontales y robustos, que incluso hacen ver a este SUV más grande de lo que en realidad es. Es imposible pasar por alto los llamativos conjuntos ópticos, con luz diurna en forma de “C” invertida y faros LED Pure Vision en la parte frontal y unos alargados stops LED en la parte posterior. Los mencionados faros delanteros son exclusivos de la versión que probamos (Intens 4x4 CVT), junto con los rines bitono de 18 pulgadas, el techo panorámico y la tapicería en cuero.

Adentro se hacen más evidentes las diferencias con la Xtrail, pues el moderno habitáculo de esta Renault carece de tercera banca y, visualmente, nos parece más fresco y elegante que el de otros rivales asiáticos. También es palpable que la Koleos exhibe unos terminados de mejor calidad que antes, pues los acabados son más homogéneos y hay una acertada mezcla de superficies suaves con plásticos rígidos, aunque todavía persisten elementos de aspecto y tacto simple, como los botones a la izquierda del timón o el típico mando a distancia del radio. No llega a los niveles de una Mazda CX-5, pero está por encima de modelos como Chevrolet Equinox o Toyota RAV4 en este apartado.

Resulta vistoso el cuadro de instrumentos mixto (con un display de siete pulgadas e indicadores análogos), que ofrece cuatro modos de visualización: Eco (muestra la zona de mayor ahorro de combustible junto al indicador de velocidad), Sport o Confort (dos variantes de tacómetro y velocímetro) y Neutral (un gran velocímetro análogo). En general es legible y la información que proyecta se complementa con otros datos sobre la conducción de la Koleos, como la distribución de torque entre los ejes o la presión de las llantas.

En el caso de nuestra versión de prueba, hay una pantalla vertical de 8,7 pulgadas para gestionar la interfaz multimedia R-Link 2.0, que permite acceder a diversas funciones de una manera bastante intuitiva, pues la superficie táctil responde con rapidez y los menús están bien estructurados. Aunque gráficamente luce tan simple como la Media NAV de los Renault regionales, nos parece un acierto contar con unos iconos muy legibles. En complemento hay un sistema de audio Bose de doce parlantes y la conexión Bluetooth no tuvo problemas para emparejar teléfonos como Huawei P8 Lite o iPhone 6S, al tiempo que se disponen de varios puertos USB y algunas tomas 12V en ambas filas para recargar los dispositivos.

A la par con su voluminosa carrocería, la cabina de la Koleos es razonablemente amplia (quizá una de las mejores de su segmento en este apartado) y cinco pasajeros adultos pueden viajar con suficiente comodidad, pues la silla del conductor es confortable con el paso de las horas, mientras que en la parte posterior se siente espaciosa y el túnel central no es muy protuberante. Si bien abundan los portaobjetos para vaciar los bolsillos, su baúl no es de los que tiene mayor capacidad en relación a su tamaño (458 litros), aunque tampoco creemos que sea escasa para un viaje familiar.

Hay detalles interesantes que delatan su carácter práctico, como una estructura con compartimientos para almacenar objetos pequeños bajo el piso del baúl, un cubremaletas flexible o la compuerta posterior de operación eléctrica con función “manos libres”, aunque pierde la apertura dividida de su antecesora. No sobra mencionar las manijas ubicadas a los costados, que con solo halarlas, pliegan por completo el respaldo posterior.

Por lo demás, esta Koleos Intens 4x4 CVT incorpora todo lo que se espera en un SUV compacto de este precio, aunque se extrañan las memorias para el puesto de conducción o algunos asistentes de manejo que ya se empiezan a ver en sus principales rivales, aunque se agradece que todo lo fundamental ya venga incorporado desde la variante de entrada. (Revisa aquí el equipamiento de la Koleos)

Carácter conservador

A diferencia de otros SUV compactos de reciente generación, Renault sigue apostando por la tradición y conserva el ya veterano motor atmosférico QR25DE de 2,5 litros, que comparte con la vigente Nissan Xtrail y es heredado de las generaciones anteriores de ambos productos. Sus 170 caballos de potencia están dentro del promedio de otros rivales de idéntica cilindrada (e incluso algunas turbocargadas) y los 23,8 kg-m de torque son competentes entre las camionetas con impulsores aspirados. (Revisa aquí los datos técnicos de la Koleos)

Acoplado a la también conocida caja CVT X-Tronic de variador continuo, la Koleos no se perfila como un vehículo de manejo entusiasta, aunque en general ofrece una respuesta satisfactoria. Aun así, el conjunto motor/caja trabaja con armonía e incluso su gestión nos parece más pulida y lograda que en la Xtrail, pues hay un mejor entendimiento entre el programa electrónico de la transmisión y la entrega de potencia del impulsor. En complemento, contamos con la posibilidad de usar las siete relaciones “simuladas” del modo secuencial, que nos deja estirar hasta las 6.000 rpm cada cambio y brinda mayor confianza para efectuar un sobrepaso o superar una pronunciada pendiente.

Precisamente ante circunstancias exigentes y vías muy reviradas, la Koleos no se sentirá tan a gusto, pues yendo con el cupo de pasajeros completo y algo de equipaje será necesario acelerar con decisión para salir airosos en varias situaciones. Detrás del timón también influyen cualidades propias de un SUV de estas características (dimensiones, despeje respecto al suelo, masa, etc.) y se hará perceptible un ligero subviraje, junto con la inclinación del frontal en giros cerrados, los cuales sacan a relucir una dirección cuya respuesta no es muy rápida.

Eso no significa que sea torpe, pues al tener una suspensión menos blanda que la Xtrail, los balanceos de la carrocería son más controlados y brinda mayor confianza cuando se rueda a un ritmo rápido gracias a una marcha más firme. A diferencia de varios rivales que pecan de una respuesta seca sobre superficies poco homogéneas, la Koleos se muestra mejor resuelta y ofrece un paseo bastante cómodo, lo cual también favorece el carácter viajero de este modelo, que en autopistas y vías poco exigentes exhibe sus mejores virtudes. 

En ello también influye un bajo nivel de ruido al interior de la Koleos, pues hasta el motor está bien insonorizado y se conjuga con unos cómodos asientos, que no ofrecen mucha sujeción. La visibilidad también es generosa en todas las direcciones y pese a lo voluminosa que resulta ser no es un problema maniobrar en ciudad o entre el tráfico denso. Junto con los espejos de buen tamaño, la alerta de punto ciego y los sensores de proximidad, se agradece el tacto suave de la dirección.

Y aunque la ergonomía está bien resuelta, nos hubiera gustado que el selector de la tracción total conectable All-Mode 4x4-i recurriera a la perilla que ya tienen otros modelos de Nissan/Renault, en vez del interruptor ubicado a la izquierda del timón. No tuvimos oportunidad de probar su funcionamiento en condiciones realmente complejas, pero sabemos que es más capaz que varios sistemas de tracción permanente presentes en sus competidores. Por último, los frenos se mostraron resistentes y no perdieron eficacia a lo largo de la prueba, con un pedal que mantuvo su firmeza, sin mostrar puntos muertos en su recorrido.

Contrario a lo que imaginábamos, los consumos de la Koleos nos parecieron mesurados, pues en ciudad obtuvimos registros que rondaron los 30 km/galón y durante los primeros días de pruebas el promedio estuvo sobre los 45 km/galón. Al final, luego de 535 kilómetros de recorrido por las carreteras de la sabana de Bogotá, algo de tráfico urbano y una salida de fin de semana hasta el municipio de La Mesa, Cundinamarca, el computador a bordo promedió 40,1 km/galón, rodando casi siempre con tres ocupantes a bordo y el climatizador encendido.

Equilibrada

Contra a lo que muchos prejuiciosos afirman, la Koleos no es simplemente una Nissan Xtrail de carrocería más vistosa, pues Renault también supo imprimir ese “toque francés” (que convence y seduce) en aspectos como el comportamiento dinámico, el mayor esfuerzo en los terminados o una apariencia más elegante (aunque esto último es bastante subjetivo).

Es cierto que no hablamos de un modelo precisamente asequible, pero la nueva Koleos tiene razones de peso para justificar porque vale la pena pagar más de 100 millones de pesos por un modelo de la casa francesa, algo que hace una década habría sido inusual. Si a eso le sumamos la confiable base mecánica desarrollada por la Alianza Renault-Nissan y un completo equipamiento, nos encontraremos con una interesante propuesta entre los SUV compactos, pensado más para quienes valoran el confort y el espacio interior antes que las prestaciones.

Bloc de notas

-Como ya viene siendo costumbre, Renault ofrece dentro de su paleta de colores algunas tonalidades llamativas, como el de nuestra unidad de pruebas (Azul Meissen).

-Desde la pantalla central se puede regular la iluminación ambiental LED, que permite elegir entre cinco colores que alumbran diversas áreas.

-Incluso en un habitáculo tan moderno como el de la Koleos, el conocido mando satelital para el radio (presente desde hace décadas en varios Renault) se niega a desaparecer.

-La unidad que probamos incluía un protector para el baúl llamado “EasyFlex”, el cual no solo lo protege para facilitar su limpieza, sino que también cuenta con una superficie rígida que va sobre el parachoques y permite apoyar elementos sin llegar a dañarlo.

-Algo típico en la marca: los faros ofrecen un buen nivel de luminosidad y en el caso de las ópticas LED Pure Vision de la Koleos Intens 4x4 CVT también está presente la función de cambio automático de luces altas a bajas.

-El asistente de parqueo no solo ayuda al conductor a estacionar en perpendicular o en paralelo, también lo hace en posición diagonal. Al mismo tiempo, también tiene una función que nos ayuda a salir de espacios muy estrechos.

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