Pero cuando el tipo se pone agresivo y empieza a cascarlas, sale otro a defenderlas (o un policía) y termina siendo el malo que "no le pegue a mi novio" y la vieja empieza a pegarle al defensor. Par veces vi esa escena (nunca me metí ni nada) por las zonas de bares y discotecas. Yo solo pensaba "ah bueno, entonces dejemos que le rompa la jeta, total a mi ni me duele ni me importa".
Ojo, es cierto lo que dice pero no es el mismo caso.
Está el abusador que tiene como rutina cascar a la mujer pero este caso de Eileen Moreno no es así. La vieja es una hp loca y el man en vez de haber cortado por lo sano, seguramente se aguantó y se aguantó hasta que llegó el día que se le salió lo bestia.
Ya pasados los hechos es fácil decir que lo mejor era retirarse, empacar las cosas, no pegarle, etc. pero no nos digamos mentiras, la realidad es una cosa distinta. A mí alguien me toca (sea mujer, hombre, gordo, flaco, alto, bajo...) y me voy es poniendo en modo UFC. Es que el maltrato no es una cuestión de género. En principio uno no tiene por qué golpear a nadie.
Y el día que uno le pegue a otro, pues atenerse a las consecuencias. Y usted nunca sabe con quién se está metiendo. Vaya a la calle y dele una cachetada a las personas que pasen y verá que alguno lo ignora, otro lo mira feo, otro le responde, y llegará el que le pegue un tiro.
Voy a contar una anécdota. Un día en la Av. el Poblado en Medellín (en un trancón como cosa rara) iba un señor montado en una cicla. Por la pinta, diría que era un albañil. Detrás iba un taxista pitándole para que se corriera porque estaba estorbando pero el de la cicla nada que se movía. Así avanzaban en el trancón hasta que llegó el punto que el taxista lo empezó a insultar y se bajó a bravearlo y a empujarlo (así como cuando se empujan los futbolistas). El albañil de un puño lo dejó dormido ahí en plena avenida y siguió en su cicla.